sábado, 3 de diciembre de 2011

Zie ginds komt Sinterklaas!!



Sí!! Ha llegado Sinterklaas!!
Sinterquién??
Sinterklaas!! El Papá Noel holandés que tiene su propia fiestita!!


Qué fiesta?
Todos los años, el 5 de Diciembre, en los Países Bajos, Bélgica y norte de Francia se celebra el día de Sinterklaas. Pero, al menos en Holanda, la cosa no comienza ahí. Comienza unas tres semanas antes, con la llegada de Sinterklaas en barco desde España. La llegada de Sinterklaas a Holanda es un evento muy importante y es incluso televisado a nivel nacional. Todos los años llega a una ciudad diferente, siempre en barco, y luego va recorriendo todo el país, cambiando el barco por un caballo en las ciudades donde no hay cursos de agua accesibles (aunque debe ser muy raro...)

A partir del día en que Sinterklaas llega oficialmente a Holanda, los niños pueden comenzar a dejar sus zapatos frente a la chimenea (o en su versión más moderna, frente al radiador de la calefacción central. En serio!) Y si son buenos, recibirán agradables sorpresas que no son muy sorpresivas porque son siempre las mismas (pepernoten, figuras de mazapán, letras de chocolate.

La cereza de la torta Sinterklaasística es la noche del  5 de Diciembre ( o vísperas del 6, como quieran) que es la más especial. Los niños dejarán sus zapatos una vez más, pero antes de ir a dormir cantarán canciones para Sinterklaas y al despertar al día siguiente encontrarán sus regalos!! Pero, hay un pero. Esto es sólo si te has portado bien, para lo cual Sinterklaas consulta su gran libro. Si te has portado mal, todo lo que encontrarás en tus zapatos serán trozos de carbón! (Y también corres el riesgo de que el “Negrito Pedro” (más abajo) te meta en su bolsa y te lleve con él de vuelta a España!! (Lo cual en estos momentos Rajoyísticos sería una pesadilla también para los adultos :P, aunque si es por tiempo definido no me enojo, con el frío que hace acá!!)

Luego de tanta ceremonia, Sinterklaas se vuelve a España hasta el año que viene y sólo después que él se va de Holanda, se puede armar el arbolito de Navidad... (¿?)


Y de dónde sacaron todo esto?
Como toda tradición antigua (y pagana), no se tiene muy claro de dónde viene, y a lo largo del tiempo fue creciendo alimentándose de muchas creencias y mitos diferentes hasta llegar a la versión actual.

La historia más aceptada es que Sinterklaas (o San Nicolás (280-342 DC), que luego devino en patrono de los niños) era un obispo en la ciudad de Myra (en la actual Turquía). Parece ser que alrededor del año 1807 sus restos fueron trasladados a la ciudad de Bari (Italia) que luego fue conquistada por la corona española y de ahí vendría la leyenda de que Sinterklaas viene de España.


El Negrito Pedro
Zwarte Piet (o Negrito Pedro) es el ayudante inseparable de Sinterklaas. Es un personaje travieso y juguetón, de cara negra, pelo muy rizado negro y labios rojos, y vestido con un traje similiar a los pajes de la época clasica, con un toque morisco.
La historia del Negrito Pedro (Zwarte Piet) es aún más retorcida. Ya nadie habla de eso (salvo Wikipedia), pero antiguamente la versión más aceptada era que Zwarte Piet había sido un niño esclavo etíope que San Nicolás habría encontrado en un mercado de Myra y al cuál habría otorgado su libertad. El niño Piet, agradecido, decidió quedarse a su lado para ayudarlo.
Muchos también hablan de la influencia de la ocupación mora en España, supuesto país de origen de Sinterklaas.
Todo muy bonito, pero otras versiones señalan a Zwarte Piet como una simbolización del mal, del demonio subyugado y obligado a realizar el bien.
Claro, en la época colonial holandesa, en la cual floreció la inmigración desde el Caribe y África, tanta charla de esclavos y demonios siempre negros no caía muy bien.  Con lo cual se “remasterizó” la historia por una más políticamente correcta, la actual, que dice que a Zwarte Piet en realidad le queda la cara negra de hollín cuando se mete por las chimeneas a poner los regalos. Sí, claro....
Lo más gracioso es que el común de los holandeses desconoce las versiones anteriores o su historia, te miran anodadados con ojos que gritan “blasfemia!!” y te explican amablemente que la cara le queda así por el hollín... mientras se pintan la cara muy contentos...


Tropiezo y recuperación
El apogeo de la celebración de Sinterklaas fue en la Edad Media, cuando la fiesta ganó las calles y se volvió popular.  Pero luego de la Reforma, en el Siglo XVI, los calvinistas prohibieron  que se celebre, lo cual, para su sorpresa, ocasionó masivas protestas del pueblo que los obligó a reinstaurarla pero con la condición de que debía celebrarse en la intimidad del hogar. Sinterklaas quedó entonces reducida a una festividad íntima y privada.
La locura y pasión que despierta Sinterklaas hoy en día es gracias a un maestro de escuela llamado Jan Schenkman, que en el siglo XIX publicó una serie de libros con con canciones e ilustraciones del viejo ex-obispo barbudo que llegaron a los corazones de todos los holandeses. 

Fue él quien escribió la más famosa de las canciones de Sinterklaas, “Zie ginds komt de stoomboot” e introdujo el barco de vapor (por entonces una novedad moderna) como medio de transporte desde España y quien le dio el nombre definitivo al ayudante de Sint, Zwarte Piet, que hasta entonces no tenía un nombre fijo y era llamado de muchas maneras diferentes. Sus ilustraciones en sus libros fueron las que perfilaron la imagen actual de Sinterklaas y su ayudante.


Sinterklaas en Amsterdam
Interiorizada profundamente toda esta información,  el Domingo 13 de Noviembre nos fuimos a ver con nuestros propios ojos qué era todo este lío de Sinterklaas llegando. Así que nos armamos de nuestros infaltables bocadillos y nos fuimos camino de las orillas del Amstel. Llegamos justo a tiempo para ver a lo lejos una enorme columna de vapor, y una marea de bicicletas. Era el barco de vapor “Spanje” (España) que traía a Sinterklaas y sus Zwarte Pieten! (sí, ahora tiene varios, uno para cada tarea...). Lo que más impresionaba era la cantidad pasmosa de gente a ambos lados del Amstel!! Y la cantidad aún mas espeluznante de bicicletas cargando niños que acompañaban al barco a medida que avanzaba! Y la cantidad asombrosa de familias en barquitos y botes siguiendo al barco por el agua!! Así que bueno, no nos quedaba otra que echar a correr atrás del barco!! :D

Sinterklaas regenteaba la proa del Spanje, saludando a lo princesa en el desfile de la Vendimia a su devoto público, rodeado por todas partes de cientos de sus Zwarte Pieten cantando y bailando. Lo más bonito fue ver las caritas de los niños en las orillas, cantando  y llamando a Sinterklaas y a Zwarte Pieten con la ilusión que sólo nos dura lo que tardamos en crecer pelos en la axilas... Qué bonito es ser niño!! 

Los que ya me conocen ya imaginarán que corrí atrás del barco unas 6 cuadras más o menos, completamente ajena a la geografía física de la ciudad (con lo cual tropecé bastante), absorbida completamente por todo lo que era Sinterklaas, barcos, negritos y niños. El resto no existía!!

Cuando Sinterklaas llegó al Scheepvaartmuseum  (Museo Marítimo), desembarcó y se montó en su caballo gris, Amerigo (reminiscencias del caballo de ocho patas del dios nórdico Odín), para recorrer la ciudad por sus calles. 


Al mismo tiempo, en otras latitudes, nosotros disfrutabamos de nuestros bocadillos almorzativos y nos dirigíamos a Rembrandtplein, punto elegido para deleitarnos con el desfile de Zwarte Pieten que tendría lugar unas horas después.

No sé cuántos Zwarte Pieten vimos pasar, cada uno con su carroza, su batucada, o lo que sea que le tocaba. Lo que sé es que nos vinimos a casa con los bolsillos llenos de pepernoten y que tuvimos la fortuna de darle la mano a Sinterklaas!! Qué señorial él en su caballo, con su traje de obispo renegado!! Qué cara de bueno, escondida en su profusa barba blanca!! Qué emoción ver las caras de éxtasis de los niños holandeses! (que seguramente crecerán para ser altísimos adultos pragmáticos y un pelín excesivamente lógicos)
Como nota al pie, me quedo con el comentario de la altísima señora holandesa que estaba a mi lado, que en un momento dado, al percibir nuestro enorme disfrute, nos pregunta: “Ustedes saben lo que es esto?” Ante mi respuesta de que había leído bastante en Wikipedia, afirma toda contenta “Ay, si!! Todo esto es taaan tonto pero nos encaaaantaaaa!!”




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Dicho todo esto, no me queda muy claro qué tengo que hacer el 24 de Diciembre... O_º



PD: La próxima vez prometo esforzarme por estar menos “ajena a la geografía física de la ciudad (con lo cual tropecé bastante), absorbida completamente por todo lo que era Sinterklaas, barcos, negritos y niños” y volver a casa con un videoregistro más presentable :D



Gelukkig Pakjesavond!! 
 :P


Me voy a poner mis pantuflas frente al radiador...

1 comentario:

maly dijo...

bueno....te habìa puesto que me emocionè y se me cayeron unas làgrimitas...